Existen 8 anillos de la Venganza. Cuando se fundó el concilio de la
Ciudad de la Paz, el primer acuerdo al que llegaron las Voces fue el garantizar que ningúna
Voz sufriese la venganza de las otras razas. Para ello, un grupo de hechiceros de todas las razas, entre los que figuraban míticos nombres como Elosher o Ilakhar, la Reina Madre de los Elfos Oscuros. Los cinco anillos estaban vinculados con la torre, y tenían un solo objetivo. Asegurarse de que si alguien sesinaba a una
Voz, su Reino pudiese ejecutar su cruenta venganza.
Cada anillo está vinculado a su dueño y no puede ser robado ni retirado fuera de la Sala de la Venganza, en la Torre del Mañana. Solo en ella la
Voz puede legarle el anillo a su sucesor. Si el portador del anillo muere, el anillo se transporta a la sala de la venganza. En ella, en un enorme espejo se proyecta la imagen de su asesino, así como su localización actual. El primer pacto de todos los Reinos fue que cualquiera que asesinase a una
Voz fuese perseguido por todos los Reinos y ejecutado como deseasen los miembros de ese Reino.
A pesar de que solo se usan 5 anillos, uno por la
Voz de cada Reino, existen otros 3. Uno de ellos estaba destinado a los Enanos, para cuando decidiesen romper su Gran Aislamiento. Los demás pueden ser otorgados a personas que estén realizando alguna misión para los miembros del Consejo de la Paz. Esto les autoriza a recorrer cualquier reino sin ser detenido (en teoría) y se ven imbuídos por la misma protección que las Voces.
Solo en 4 ocasiones han muerto Voces de muerte violenta, y en cada ocasión se ha ejecutado la sentencia con rigor De hecho, en varias ocasiones han sido los miembros de su propia raza el que han entregado el criminal al pueblo ofendido. El caso más ecalofriante fue el de un ignorante bandido que asesino a la
Voz de los Elfos Oscuros, confundiéndolo con un mercader, y fue entregado a estos. Dicen que aun le mantienen con vida, 250 años después, para seguir torturándole.