PNJImportante miembro de la Iglesia. En una ocasión en que iva a ser atacado por bandidos, un joven que se hacía pasar por clérigo convenció al grupo de 12 hombres armados de que no atacasen a su Eminencia, con una mezcla de amenazas y vanalidades sobre la piedad. Espinosa quedó impresionado por el joven, un tal
Iñigo Lestat que acababa de colaborar en la fundación de los
Caballeros de la Paz. Espinosa supo ver el brillo de la ambición en los ojos del joven, y no fue engañado por su falsa santidad. Veía en el un reflejo de su proia juventud, cuando soñaba con comerse el mundo con su carisma e ingenio, y lo tomó como protegido.
Ahora que los seguidores de Iñigo han salido de la orden de los Caballeros para fundar una orden religiosa, la
Senda de la Verdadera Paz, Espinosa ha aprovechado para otorgarles una iglesia en la
Baronía de Piedra, y está gestionando que su orden pase a formar parte de la Única Iglesia. Tiene planes para el joven. Grandes planes