PNJLa vida en la frontera del este, junto a las tierras de los orcos, era dura y peligrosa. Aunque los campos eran verdes y la madera abundante, los frecuentes ataques orcos resultaban un peligro constante. A Fernando su padre se lo transmitió cada día. Cada mañana podía ser la última, le decía. Aprovecha el momento. Su padre era un hombre bueno y generoso, y, ya que su madre había muerto en el parto, volcaba toda su atención en él. Le enseñó a defender la justicia. A endurecerse como las piedras del castillo. A defender sus tierras hasta la muerte. Igual que hizo él.
Era una noche oscura, tras una batalla feroz contra una horda orca. Llegó noticia al castillo de que atacaban a un grupo de mercaderes pertenecientes a la baronía. Un grupo de orcos, posiblemente caídos en desgracia por cobardía, trataba de recuperar su honor con unas cabezas de humanos. No había tiempo para reunir a las tropas, heridas y destrozadas tras la jornada anterior. Su padre y los pocos hombres de su guardia que le acompañaban montaron, dispuestos a morir por sus subditos. Fernando le suplicó que no fuese.
"Es un suicidio, padre.""Es lo que debe hacerse."Fueron las últimas palabras que escuchó a su padre.
Desde entonces, Fernando ha aprendido. Ha aprendido a ser duque con apenas 20 años. Ha aprendido a ser duro, no mostrar debilidad, ni piedad ni dolor. Ha aprendido a odiar a los orcos, con una fuerza que le desborda. Le llaman el Barón de Piedra, por ser capaz de resistir los más feroces ataques de los pieles verdes, y a sus tierras, la Baronía de Piedra. En 3 ocasiones ha vencido a fuerzas muy superiores numéricamente, una de ellas con la ayuda de los
Caballeros de la paz. También se le atribuyen partidas de pillaje sobre tierras orcas, despiadadas y crueles, en las que destrozó tierras, mujeres y niños. Otros creen que asesinó a algún vecino que quería pactar con los orcos. Los rumores son de todo tipo, pero lo único cierto es que su pueblo le ama por su protección.
Mientras, el joven Barón solo recuerda el consejo de su padre. Cada mañana puede ser la última. Así que debe asesinar a todos los orcos que pueda, hoy.
Notas: Tras la muerte del antiguo Barón, se pudo recuperar el guantelete de su armadura. Su hijo lo ostenta como recordatorio de la maldad y cobardía de los orcos, portandolo siempre en su mano izquierda. Ha acostumbrado su estilo de lucha al guante, de tal manera que puede declarar una acción de Parada sin el penalizador de acción múltiple. El guante da AR 3 al brazo izquierdo.