PNJ
Enrique de Meldavia, hijo de Diego y de Raquel.
Padre de
Jaime y
Lya.
Enrique siempre ha sido un gran competidor en todo lo que se proponía, fuera una batalla, una mujer o un juego. Su padre le enseño a no contentarse con lo que tenia si no a aspirar a más y Enrique así se comportó durante su vida, aunque no siempre obtuvo lo que quería.
A pesar de tener varias amantes y numerosas pretendientes, Enrique se casó con su amiga de la niñez y amor verdadero: Beatriz de Alverad, una joven no muy bella pero sabia y de buen corazón.
Su gobierno fue autoritario pero a la vez respetado y querido por sus subditos, quizas debido a la simpatía que provocaba Beatriz en ellos. Beatriz conseguía cambiar el caracter de Enrique cuando más irritado estaba y siempre le daba buenos consejos
Con todo, Enrique y Beatriz fueron incapaces de concebir un ansiado heredero a pesar de todos los conocimientos medicos y mágicos de los que disponían los duques. A pesar de quienes se lo aconsejaban, Enrique ni repudió a Beatriz ni tomo concubinas con las que tener bastardos. Con su amor le bastaba y hacer algo así sería una deslealtad con la familia.
Tras la muertede Beatriz debido a una larga enfermedad y tras mucho tiempo sopesando varias candidatas, Enrique tomó mujer en
Elvira de Meldavia, una bella aunque ya mayor mujer del vecino condado de Hajna. Elvira acababa de enviudar al morir su anciano marido y ya había tenido un hijo que murío al caerse de un caballo.
Cuando Enrique conoció a
Elvira le sorprendió su astucia y su fuerza de caracter, ya había escuchado rumores que la tachaban de bruja, pero él buscaba algo más que una bella cara o una mujer joven que le proporcionara muchos hijos, eso estaba al alcance de cualquiera... la duquesa debía ser su igual tal y como indica el escudo de armas de la familia. Y pese a los riesgos y consejos en contra, contrajeron matrimonio.
Y Enrique acertó al ser Elvira su igual en ambición y astucia, no importaba que el pueblo la temiera y hablará mal de ella a escondidas, Elvira era una Meldavia sin lugar a dudas y su Ducado se hizo más fuerte con sus retorcidos consejos.
Elvira de Meldavia le dió descendencia a Enrique, pero no sobrevivió al parto de los gemelos y Enrique volvió a quedarse sólo empeorando su humor, pues nunca pensó que volvería a ser capaz de amar tras la muerte de Beatriz.
Viendo que sus esposas eran irremplazables y perdería mucho tiempo en encontrar una esposa adecuada en caso de existir, Enrique decidió volcarse en la educación de sus hijos para que fueran dignos de la sangre que llevaban.
Enrique murió a los 90 años sabedor de que su hijo
Jaime de Meldavia estaba preparado para asumir el gobierno del ducado con la ayuda de
Lya de Meldavia, su querida hija que le tanto recordaba a Elvira.