Esta fue mi partida de Reign en las TDN con toda la gente que me acompañaba. Durante la creación de personajes, la gran mayoría de los jugadores tuvieron trabajo de ladrones. Después de mucho pensar, llegaron al concepto de la compañía, el ducado de Meldavia. El ducado era una familia de conspiradores (de ahí los altos niveles de sigilo) que situaban a sus parientes en puestos de poder del ducado para tener un mayor control. Su único objetivo era la acumulación de poder y riquezas para su familia, y no se detendrían ante nada para conseguirlo.Una noche, en el castillo del ducado, la coregente
Lya de Meldavia se despertó empapada en sudor. Algo andaba mal. Sentía como alguien estaba manipulando las fuerzas de la magia. No sabía como, pero lo sabía. Pero no era la única
Ernesto Sanchez, el consejero de su hermano,
Jaime de Meldavia, también había sentido algo en el viento. Su experiencia en la magia, aunque escasa, pudo localizar la amenaza en el norte tras comprobar que los hechizos estaban puestos para espiarlos. Lya despertó a su hermano y sus consejeros. Su capitán de la guardia,
Rodrigo de Todos los Santos, convocó a algunos hombres para que hiciesen una batida de los bosques del norte. Sin embargo, la busqueda fue infructuosa. El duque,
Jaime, decidió que necesitaban contar con alguien que comprendiese los movimientos de las energías sobrenaturales, negándose a descartar la intuicion de su amada hermana. Así, puso rumbo, junto a
Ernesto Sanchez, hacia las tierras de otro ducado que, según decían, contaba con un poderoso oráculo.
Al día siguiente, una torre gris apareció en medio de los bosques del ducado. El capitán
Rodrigo la rodeó con sus hombres y comenzó a estudiar la manera de entrar en ella. Sin embargo, no tenía ninguna puerta, las paredes eran lisas e incluso excavando bajo ella, se dieron cuenta de que la torre flotaba sobre el suelo.
Mientras tanto,
Lya investigaba lo que sucedía en el pueblo. Una mujer se le acercó, fascinada por ella, y le suplicó buscase a su hijo. En el pueblo susurraban que un ser de humo bajaba a sus casas y secuestraba niños. En el castillo,
Carlos Iriar investigaba en la biblioteca sobre los extraños acontecimientos de la comarca, y encontró referencias a una orden de magos mercenarios que manipulaban el humo para crear cualquier cosa que deseasen.
Rodrigo solicitó una escala para subir a la torre, y
Alejandro Zoskin se ofreció a explorar la torre, por sus "habilidades" únicas. Al alcanzar la cima, vio que estaba coronada por una esfera de humo, que no parecía dispersarse. Incapaz de ver entre el humo, un impacto de flecha le cogió por sorpresa y cayó de la torre. Cuando intentó agarrarse la flecha, esta se esfumó en sus manos. Afortunadamente, su agilidad le salvó de una muerte segura. Pero, herido de gravedad, fue enviado al castillo.
Lya se reunió con su consejero
Carlos, y le contó todo lo que había visto.
Carlos llevaba tiempo buscando el significado de las heridas con las que regresó, hace años, al ducado, y sospechaba que sus recientes intuiciones tenían que ver con ellas. De repente,
Lya se desmayó, recibiendo imagenes de una nueva fuente de magia, hacia el este, una magia que le era familiar.
Mientras, su hermano
Jaime de Meldavia y su compañero cenaron con el duque vecino, con la excusa de ir a felicitarle por el embarazo de su esposa y le pidieron poder consultar al famoso oráculo. La gracia de
Jaime era dificil de resistir, así que se lo concedieron. El oráculo, un anciano y poderoso mago, antes de que mediaran palabra, les dijo.
"Iré con vosotros, me pagareis generosamente, y seré leal a vuestra casa hasta que muera, tras haber matado a uno de vuestra sangre."Aunque preocupado,
Jaime consintió, planeando ocuparse del mago antes de que cumpliese la profecía.
Las fuerzas del ducado decidieron pasar a la acción. El jefe de la guardia,
Rodrigo, decidió lanzar barriles de agua a la torre, que dispersaron el humo. Sin embargo, la bola de humo que se encontraba sobre la torre estalló formando enormes murcielagos grises. Aunque el valor de sus hombres flaqueó,
Rodrigo consiguió que se recompusiesen y rechazó el ataque de las criaturas, también generadas con humo.
Mientras, el el castillo, llegó el herido
Alejandro. El sanador Carlos trató sus heridas y volvió a investigar en la biblioteca con su señora, mientras
Eratrom protegía al herido. Mientras consultaban los libros, Una sombra formada de humo se situó tras Carlos, colocó un puñal en su cuello y amenazó a
Lya con matarle si no le acompañaba. Viendo de reojo como el aun débil
Alejandro y
Eratrom, que habían sido alertados por el revuelo, se situaban a su espalda,
Lya le distrajo hasta que ambos hombres apuñalaron al ser, atravesándolo. El humo se hizo a un lado y reveló a un joven de ojos grises, que no conocían.
Mientras
Jaime y
Ernesto regresaban cabalgando junto al oráculo, le oyeron murmurar
"Y así empieza, con un olvido." La duquesa tuvo una nueva visión en la que un niño era asesinado y desmembrado mientras era sometido a un brutal rito. Encontraron sus restos despedazados al día siguiente.
La muerte se cierne sobre Meldavia.